¡Felicidades, mamá! Esos preciosos primeros días en el hospital con tu recién nacido son mágicos, y también son cruciales para establecer un viaje de lactancia exitoso. Lograr el mejor comienzo en el hospital durante los primeros días de vida de tu bebé es clave para el éxito a largo plazo de la lactancia. Ya seas madre primeriza o estés agrandando tu familia, estos consejos de lactancia en el hospital te ayudarán a ti y a tu pequeño a crear un vínculo natural mientras establecen patrones de alimentación saludables que perduren. Y recuerda, tener las herramientas de apoyo adecuadas para la alimentación como nuestro Biberón Buubi Max puede complementar perfectamente tu viaje de lactancia.
Antes de que llegues: Preparando el escenario para el éxito
Tu viaje de lactancia comienza incluso antes de que empaques tu maleta para el hospital. Habla con tus proveedores de atención médica durante el embarazo para que estén al tanto de tus deseos. Cuando llegues al hospital, asegúrate de comunicarte con tu enfermera de parto acerca de tus objetivos de lactancia; ella será tu mayor aliada para asegurarte de que todo salga bien cuando llegue tu bebé.
Paso 1: Solicita contacto piel con piel inmediato
El momento en que nace tu bebé es pura magia, y también es el momento perfecto para comenzar a amamantar de forma natural. Esto es lo que debes solicitar:
Pide que te pongan a tu bebé sobre el vientre inmediatamente después del parto. Esto no es solo para el vínculo (¡aunque eso también es maravilloso!), sino que en realidad ayuda a iniciar tu relación de lactancia.
Sostén a tu bebé piel con piel y observa cómo sucede algo asombroso: ¡tu pequeño se arrastrará hacia tu pecho para esa primera toma! Este increíble instinto puede ocurrir entre 10 y 40 minutos después del nacimiento, así que no te preocupes si lleva un poco de tiempo.
Mantén a tu bebé piel con piel hasta que se produzca esa primera toma. Solicita que se retrasen los procedimientos de rutina como el tratamiento ocular, el primer control de peso y las inyecciones para recién nacidos hasta después de que tu bebé haya tenido su primera sesión de lactancia.
¿Tuviste una cesárea? ¡No te preocupes! Tu pareja puede sostener a tu bebé piel con piel hasta que puedas comenzar a amamantar. Algunos hospitales incluso permiten el contacto piel con piel inmediatamente después de una cesárea; solo pregúntale a tu equipo médico.
Paso 2: Permanezcan juntos en la habitación
Mantener a tu bebé contigo en todo momento (lo que se conoce como "alojamiento conjunto") es una de las mejores cosas que puedes hacer para el éxito de la lactancia materna. He aquí por qué es importante:
Tu bebé simplemente no puede amamantar eficazmente desde la guardería del hospital. Cuando tu pequeño está contigo, puedes responder fácil y rápidamente cada vez que veas esas importantes señales de alimentación.
Durante los traslados desde el área de parto a tu habitación de maternidad, sostén a tu bebé piel con piel y cúbrelos a ambos con mantas para mayor comodidad y calor.
Frecuencia y señales de alimentación
Planea alimentar a tu bebé al menos 8 veces cada 24 horas, siguiendo las indicaciones de tu bebé. Pero, ¿cómo sabes cuándo tu bebé tiene hambre? Busca estas señales de alimentación:
- Primeras señales: El bebé se despierta o se agita
- Señales claras: Búsqueda del pecho (girando la cabeza y abriendo la boca)
- Señales activas: Lamido, chasquido o movimientos de boca
- Poniéndose serio: Chuparse los dedos o los puños
- Último recurso: Llorar (¡no esperes a esto!)
Recuerda, el llanto es en realidad la última señal de alimentación; para entonces, tu bebé podría estar demasiado molesto para agarrarse fácilmente. Captar esas señales tempranas hace que la hora de comer sea mucho más fácil para ambos.
Continúa sosteniendo a tu bebé piel con piel antes de las tomas, después de las tomas y siempre que tu pequeño parezca molesto. Este contacto mágico ayuda con el vínculo, la regulación de la temperatura y el éxito de la lactancia.
Paso 3: Evita la suplementación innecesaria
Esa primera toma inmediatamente después del nacimiento es muy importante porque asegura que tu bebé reciba una toma sustancial de inmediato. Después de eso, continúa ofreciendo el pecho con frecuencia para establecer tu suministro de leche y ayudar a tu bebé a aprender a amamantar eficazmente.
Obtén ayuda cuando la necesites
¿Te sientes insegura sobre si tu bebé está amamantando correctamente? ¡No dudes en pedir ayuda! Tu enfermera puede ofrecerte consejos y orientación valiosos. Si necesitas apoyo adicional, solicita ver a la Consultora de Lactancia del hospital; están especialmente capacitadas para ayudar con cualquier desafío de lactancia.
Tu lista de verificación para el éxito de la lactancia en el hospital
- Comunica tus deseos de lactancia a tu equipo de atención médica
- Solicita contacto piel con piel inmediato después del parto
- Mantén al bebé contigo en todo momento (alojamiento conjunto)
- Observa las primeras señales de alimentación
- Alimenta al menos 8 veces al día a demanda
- Pide ayuda cuando la necesites
- Retrasa los procedimientos de rutina hasta después de la primera toma
Recuerda, cada viaje de lactancia es único, y esos primeros días son solo el comienzo de tu hermosa relación de alimentación con tu bebé. Ten paciencia contigo misma y con tu pequeño mientras ambos aprenden juntos. Con el apoyo, la preparación y la mentalidad adecuados, estás sentando las bases para una experiencia de lactancia exitosa que los beneficiará a ti y a tu bebé durante los próximos meses.
La información proporcionada tiene fines educativos generales únicamente y no debe reemplazar el consejo médico profesional. Siempre consulta con tu proveedor de atención médica sobre cualquier pregunta sobre tu condición médica o la de tu bebé.






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